“COMO UN GAMO QUE RESOPLA SU MUERTE CERCANA
AQUÍ LA TIENES SOBRE TU ANGAR
Y DE CAZARLO,TUS ROPAS TE DEJAN EN TRAPOS Y GASAS
CASI DESNUDAS,DE CORAZÓN PAREJA DE CAZA…”
……………………………De José María Medina…….
RAFAEL ALBERTI
Poeta y dramaturgo español, nacido en el puerto de Santa María, Cádiz, en 1902.
Considerado como uno de los grandes poetas del panorama literario español, fue el último poeta de la
Generación del 27, ganador del Premio Nacional de Literatura en 1925 y del Premio Cervantes en 1983.
Durante la guerra civil militó activamente en la política y dirigió varias revistas de orientación comunista.
Vivió en el exilio hasta el año de 1977.
Entre sus obras más importantes se cuentan Marinero en Tierra, Sobre los Ángeles, Cal y Canto
y Sermones y Moradas.
Falleció en Madrid en 1999.
FUENTE: http://www.amediavoz.com
A veces Altaír gime largo, tendida…
Cúbreme, amor, el cielo de la boca…
Huele a sangre mezclada con espliego…
Luna mía de ayer, hoy de mi olvido…
Por allí hondo, una humedad ardiente…
Retornos del amor ante las antiguas deidades
Retornos del amor en la noche triste
Retornos del amor en las arenas
Retornos del amor en los vividos paisajes
Retornos del amor tal como era
Retornos del amor recién aparecido
Sabes tanto de mí, que yo mismo quisiera…
Subes del mar, entras del mar ahora…
English: Lighthouse at the entrance of Puerto Sherry (Andalucía) Español: Faro de entrada a Puerto Sherry (El Puerto de Santa María – Cádiz). (Photo credit: Wikipedia)
Te digo adiós, amor, y no estoy triste…
Un papel desvelado en su blancura…
Vuela la noche antigua de erecciones…
Español: desembocadura del río Guadalete, en El Puerto de Santa María (Cádiz). (Photo credit: Wikipedia)
A galopar
Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
A corazón suenan, resuenan, resuenan,
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo
caballo de espuma
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo
que la tierra es tuya.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
A ti, contorno de la gracia humana,
recta, curva, bailable geometría,
delirante en la luz, caligrafía
que diluye la niebla más liviana.
A ti, sumisa cuanto más tirana
misteriosa de flor y astronomía
imprescindible al sueño y la poesía
urgente al curso que tu ley dimana.
A ti, bella expresión de lo distinto
complejidad, araña, laberinto
donde se mueve presa la figura.
El infinito azul es tu palacio.
Te canta el punto ardiendo en el espacio.
A ti, andamio y sostén de la pintura.
La Amargura, paso de palio. Domingo de Ramos. Semana Santa en El Puerto de Santa María, Cádiz, España. (Photo credit: Wikipedia)
A veces Altair gime largo, tendida…
A veces Altair gime largo, tendida,
hincada por el viento oscuro que la envuelve,
agitada en su sima
dulce de espumas lentas que la llevan
casi a morir sin voz, para salirse
otra vez de su hondo
mar secreto, sin límite, incesante…
Una estrella Altair, latente y poderosa.
Rubios, pulidos senos de Amaranta,
por una lengua de lebrel limados
pórticos de limones desviados
por el canal que asciende a tu garganta.
Rojo, un puente de rizos se adelanta
e incendia tus marfiles ondulados.
Muerde, heridor, tus dientes desangrados,
y corvo, en vilo, al viento te levanta.
La soledad, dormida en la espesura
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo alto al mar de la llanura.
Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,
y gladiadora, como un ascua impura
entre Amaranta y su amador se tiende.


