Cómo ha cambiado el tiempo aquella fija mirada inteligente que una extraña ternura, como un sol, desdibujaba! La música de lo posible rodeaba tu rostro, como un ladrón el tiempo llevó sólo el despojo, en nuestra fiel ternura te cumplías como en lo ardido el fuego, y no en la lívida ceniza, acaba.