Por esso, gran señor, quitad d'en medio un solo punto el velador cuydado, solicitando a bueltas el remedio qu'el Cielo tanto tiempo m'á negado, i del govierno qu'es a tantos medio os mostrad (a me oír) desocupado: no porqu'el baxo acento lo meresca, mas porque yendo a vos jamás peresca.